Comunidades del oriente de Michoacán dan ultimátum: “Con la vida no se juega”; acusan a CFE y gobiernos de encubrir crisis renal por Los Azufres

Comunidades del oriente de Michoacán dan ultimátum: “Con la vida no se juega”; acusan a CFE y go

Comuneros del oriente de Michoacán denunciaron el abandono institucional ante la crisis de enfermedad renal crónica que atribuyen a la contaminación de la Central Geotérmica Los Azufres de la CFE. Advirtieron que, de no haber soluciones inmediatas, tomarán la planta y las oficinas centrales de la Comisión en la Ciudad de México.

“Desde hace ya 2 años los esfuerzos por tener comunicación con las autoridades la respuesta es nula, no hay seriedad para el tema de salud”, declaró Roque Martínez Hernández, comunero de San Matías el Grande e integrante del Consejo Comunal de Autogobierno. Explicó que el mes pasado se formaron mesas de trabajo con la comunidad para aterrizar el tema de salud y contaminación de sus aguas. “En ese momento se trajo agua de nuestros manantiales para que tomaran las autoridades y nadie se atrevió a hacerlo, cómo nosotros lo hacemos y por lo que existe riesgos evidentes de falla renal en ocasiones hasta de 3 miembros de una sola familia”.

Martínez Hernández detalló el impacto económico: “Los gastos iniciales a un tratamiento son aproximadamente de 6 mil pesos, más 2 o 3 diálisis en una semana que van de 2 mil pesos por diálisis. Así que una familia afectada se va a la quiebra rápidamente”. Señaló que hoy por la tarde se tendrá la última mesa de diálogo, “más este ya se agotó y no vemos respuesta alguna. Por lo que de no tener respuestas y soluciones, tomaremos acciones sociales para presionar a una respuesta certera. Los enfermos son más, las defunciones no cesan. La unidad renal de la región no se da abasto, la economía no da para llevarlos a clínicas particulares”.

“Pedimos a las autoridades competentes para que den solución a la contaminación de la geotérmica de la CFE”, exigió.

Desde San Bartolo, Ecuaro, Ciudad Hidalgo, Guadalupe García Segundo, jefe de tenencia de la comunidad otomí, sostuvo: “Es preocupante y lamentable la situación que se sigue viviendo en nuestras comunidades. No nos han dado una respuesta. Con la vida no se juega. Nos han dado atole con el dedo. Seguimos sin respuestas”.

Enrique Romero Arriaga mencionó que “el tema se ha dejado en el abandono, sin resultados claros, y desconocimiento de resultados. Estamos cansados y no podemos seguir esperando. Necesitamos la atención para nuestros enfermos, el apoyo para ellos. Sabemos que el dinero se ha ido en investigación del CONACYT o el ICTI, pero sin resultados”.

Por su parte, Pavel Ulianov Guzmán, líder y vocero del Consejo Supremo Indígena de Michoacán, leyó el comunicado del CSIM:

“Desde hace 30 años la Central Geotérmica de Los Azufres está contaminando el agua, el medio ambiente y el suelo de las comunidades indígenas en los municipios de Hidalgo, Zinapécuaro y Maravatío. De manera progresiva, silenciosa y prolongada, la Comisión Federal de Electricidad ha generado la grave crisis de salud que hoy padecen estos pueblos: metales pesados y contaminantes en el agua que consumen y utiliza la población, así como deficiencias graves en el manejo de residuos tóxicos, lo que ha causado cientos de enfermos crónicos renales.

Ante esta crisis, el Estado mexicano respondió creando el Comité Interinstitucional Calidad Ambiental y Salud Pública Los Azufres, con diversas instituciones federales y estatales, las cuales se han venido reuniendo desde hace cinco años sin lograr resolver el problema o presentar acciones concretas para mejorar la salud de las comunidades del oriente michoacano. Su trabajo, en síntesis, ha sido negar las causas de esta emergencia sanitaria y encubrir institucionalmente a la Comisión Federal de Electricidad.

Por su parte, la Comisión Federal no ha sido ni siquiera capaz de presentar los estudios de agua e impactos ambientales a las comunidades, pese a que fueron solicitados por escrito desde el 17 de noviembre del 2022, así como por la Plataforma Nacional de Transparencia. Es una empresa paraestatal en la que su directora nacional, Emilia Esther Calleja Alor, ante los medios de comunicación declaró desconocer los problemas que padecen las comunidades cercanas a la geotérmica Los Azufres, lo que implica negligencia, la falta de diligencia o la ignorancia deliberada, toda vez que la directora general debe de ser la principal responsable de conocer los problemas, riesgos y focos rojos en las plantas o sistemas.

A la fecha, ni el Gobierno Federal, ni el Gobierno de Michoacán, ni la empresa pública de la Comisión Federal han tomado con seriedad esta crisis de salud. Todos los compromisos que han hecho con las comunidades se han incumplido, tales como la instauración de la unidad de hemodiálisis para la comunidad de San Matías el Grande, establecer filtros en los manantiales, realizar nuevos exámenes al agua que diariamente consumen los locales, entregar los estudios de impactos ambientales, previos a la instauración de medidas preventivas, de detección temprana y atención médica especializada, entre otras.

En este contexto exigimos resultados al Estado mexicano. La vida y la salud no pueden esperar. De lo contrario, tomaremos las instalaciones de la geotérmica de Los Azufres y emprenderemos una jornada nacional de lucha por la vida en las oficinas centrales de la Comisión Federal de Electricidad en Ciudad de México.

Finalmente, condenamos totalmente la ignorancia voluntaria de la directora nacional de la Comisión Federal de Electricidad, Emilia Esther Calleja, que pese a tener todos los medios a su alcance, evita consistentemente conocer los problemas que ocasiona su empresa a cientos de habitantes de las comunidades indígenas. Nuestra lucha es por la salud, la vida y la madre tierra”.

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