Por el Teclo Chávez
Han pasado 32 años. 1994-2026. El tiempo se vuelve polvo y los recuerdos aumentan en la memoria. Me tocó ver el nacimiento de Amazon, Jeff Bezos inauguró una nueva forma de ver al mundo y una nueva visión del mercado. 32 años. nomás.
Mi pelo era negro y hoy ya es el espejo de la nieve. Recuerdo, a Javier Favela, el periodista, cubriendo la fuente del Congreso de Michoacán, siempre discreto, sabe escuchar y me gusta escucharlo. Sus historias en Japón, Centroamérica y Francia, son buenas, porque se aprende, con el Ministro siempre se aprende.
El tiempo sigue, tic tac, avanza. Es ese verdugo silencioso que nos avisa que todo sigue cambiando. Se fueron las máquinas, se acabaron los “tubdeteclas”,llego en 2007, el iPhone. La 1a G con 4 Gb, hoy el iPhone 17 Pro Max, almacena 500 mil documentos. Es la era de los Terabites, los algoritmos y la IA. 32 años. Y el tic tac sigue. Nada ni nadie lo para. Mi amigo Javier Favela, en esos años, conoció muchos países. Argentina, Puerto Rico y el Salvador. Es toda una enciclopedia. Nunca me he perdido sus historias, de esos recorridos.Mi ruta en el periodismo fue por accidente. Conocí sus pilares y de ahí me nació escribir. Desde ahí,todo cambia. Hoy me entero, que Javier Favela, será el homenajeado de Amipac. Creo que se estaban tardando. Y nomás me queda felicitar al Ministro, se lo ha ganado.La vida tiene un ciclo, el mío en la “reportada” ya pasó. Me volví más publicista, más emprendedor. Siempre he creído que con un pequeño capital se hacen buenos micronegocios. Juntar el capital semilla, es la tarea, pero al final es lo que puede salvar para dejar de sobrevivir en el periodismo. Javier Favela, me ha dicho que no le salen los números ni le gustan los negocios. Le gusta viajar. Y es válido. Él, Javier Favela, es de los pocos grandes maestros de la reportada, del camino de las letras, es un monumento y baluarte de quién se debe aprender. Es un gran maestro. No le veo ganas de entrar a otras rutas empresariales, y seguirá siendo un gran “reportero”, por eso, mis respetos a su trabajo y una efusiva felicitación.
